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Miércoles, 20 de marzo de 2019 - 01:52 UTC

Arqueólogo marino de las Falklands a la búsqueda del “Endurance” de Shackleton

Sábado, 12 de enero de 2019 - 11:51 UTC
Mensun Bound (izquierda), arqueólogo marino de Falklands, participó de la ubicación del ARA San Juan  y ahora está tras el Endurance de Ernesto Shackleton Mensun Bound (izquierda), arqueólogo marino de Falklands, participó de la ubicación del ARA San Juan y ahora está tras el Endurance de Ernesto Shackleton
El Endurance entrampado en el hielo. Terminó siendo aplastado y devorado por el hielo: la popa empinó en alto por unos momentos y luego desapareció    El Endurance entrampado en el hielo. Terminó siendo aplastado y devorado por el hielo: la popa empinó en alto por unos momentos y luego desapareció
El vehiculo autónomo denominado AUV especialmente preparado para búsqueda debajo del hielo El vehiculo autónomo denominado AUV especialmente preparado para búsqueda debajo del hielo

Mensun Bound, un arqueólogo marino, miembro de una numerosa familia con más de un siglo en las Islas Falkland y que participara en mérito a su especialidad, del equipo que lograra ubicar el submarino ARA San Juan perdido en el Atlántico sur, actualmente se encuentra en la Antártica en otro proyecto igualmente desafiante y comprometido, intentar ubicar los restos del barco del explorador británico Ernesto Shackleton, “Endurance”, el cual en 1915 entrampado por el hielo sucumbiera.

En agosto de 1914, cuando el mundo comenzaba a envolverse en una de las guerras más destructivas de la humanidad, Shackleton partía en su expedición que se transformaría en materia de leyenda y sobrevivencia.

El objetivo era atravesar el continente helado a pie desde el Mar de Weddell al Mar de Ross cruzando el polo sur, era lo que el gran explorador describiera como “la última gran travesía que le quedaba por hacer al hombre”. Pero en verdad nunca llegaron a lanzarse, ni a poner pie en el gran continente helado.

En enero de 1915 cuando surcaban por la masa de hielo, el legendario “Endurance”, quedó entrampado. Y hacia noviembre, el 21, toda la expedición miraba en silencio como la popa empinaba unos veinte pies, hacía una momentánea pausa y en segundos era tragado en un eco seco. Lo único que quedaba de la bocanada era una apertura negra en el hielo, pero rápidamente el hielo cerró el espacio sin dejar nada para marcar donde había sucumbido la noble nave.

Quedaron apenas 28 puntitos abandonados en el hielo al corazón de uno de los mares más hostiles del mundo. Totalmente solos, el punto de civilización más cerca a muchos cientos de millas. Su último contacto con el mundo exterior había acontecido unos meses atrás, carecían de radio y en verdad ninguno sabía con certeza donde se encontraban.

Las perspectivas de un rescate más que remotas. El “Endurance” fue tragado a las 17:00 horas. En su carpa esa noche Shackleton trató de describir lo acontecido.

“Hoy se fue”, comenzó escribiendo, intentó armar algo con otras 43 palabras pero se entregó, “no puedo escribir sobre lo que pasó” concluyó.

Pensaban que por delante tenían una muerte, lenta y horrible, pero lo que sucedió a continuación fue la mayor de las aventuras antárticas jamás, y se puede argüir, la más impresionante empresa de sobrevivencia humana registrada en la historia. Y lo más sorprendente de la saga de Shackleton es que todos vivieron para relatar la hazaña.

Y si el objetivo de Shackleton era cruzar la Antártida entonces la de Mensun Bound y su equipo es localizar el “Endurance”.

El primero de enero se juntaron, prontos para la misión, en los congelados bancos blancos del mar de Weddell, y el 4 de enero, algo más tarde de lo planificado, salierona bordo del rompehielos “Agulhas II” con destino al casquete polar de Larsen C.

“La mayor parte de nuestra expedición será científica, pero hacia su final nos sumergiremos al abismo en un intento por localizar el ”Endurance“. Como arqueólogo marino puedo afirmar con poco temor de equivocarme, que se tratará de la mayor búsqueda de restos de una nave jamás emprendida”, explicó Bound en la entrevista con el semanario de las Falklands, Penguin News.

“Condiciones y equipos permitiéndolo, y a un costo de millones, hemos de viajar a lo que el propio Shackleton describió como ”el pero rincón del peor mar de la Tierra“, y luego utilizando la tecnología más avanzada en materia de exploración y relevamiento de fondos oceánicos, nos meteremos 3.000 metros bajo el casquete helado para ir tras el barco más icónico de todos los tiempos”.

Pero, ¿por qué la búsqueda de la nave?

“Estamos tratando de encontrar el Endurance para que pueda ser protegido y preservado para el futuro, cuando la ciencia de conservación haya avanzado lo suficiente como para que un organismo responsable considere si es recomendable elevar esos restos para su preservación y exposición pública”.

Bound se expresa preocupado. “Piensen en lo que sucedió con el Titanic, que se hundió tres años antes que el Endurance, y que también sucumbió por el hielo durante su viaje inaugural. Al momento que fuera descubierto, el sitio quedó en los hechos como zona libre para todos, y para cualquiera con un sumergible de profundidad se convirtió en una suerte de auto servicio y hasta de rapiña de recuerdos y piezas”.

Para esta expedición el objetivo es no tocar nada si se encuentra la épica nave y según los términos del permiso otorgado por el Departamento de Regiones Polares del Foreign Office, no se está permitido tocar o retirar nada, según explicó Mensun Bound. (Penguin News)

 

Categorías: Falklands-Malvinas.