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Colombia: “Adiós a las armas, adiós a la guerra y bienvenida la paz” según el Jefe de la FARC

Martes, 27 de junio de 2017 - 21:20 UTC

La Misión de la ONU en Colombia certificó, de manera oficial, que la guerrilla más antigua de Latinoamérica, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dejaron las armas.

 “Adiós a las armas, adiós a la guerra y bienvenida la paz”, sentenció el jefe de las FARC Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, en el acto donde se verificó el pasaje definitivo de la guerrilla a la vida democrática.

Se trata de un momento histórico, donde se concreta el pasaje de la insurgencia hacia la vida política legal y democrática. Crearán un partido político que deberá buscar votos, medirse en las urnas y ganar representantes en el Congreso, no obstante, el acuerdo de paz les garantiza cinco miembros en el Senado y cinco en la Cámara de Representantes durante los próximo dos períodos constitucionales.

El acto final de dejación de armas se realizó en la zona veredal de Mesetas (Meta), y asistieron el presidente Juan Manuel Santos, el máximo jefe de las FARC, Timoleón Jiménez (Timochenko); y el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault.

De acuerdo a lo que informa el diario El Espectador, durante su intervención, Arnault señaló que “en torno al compromiso de la dejación de armas adquirido por las FARC - EP, ha sido honrado de conformidad con la hoja de ruta aprobada el 29 de mayo”. De esta manera, quedó confirmado que las FARC renunciaron a la política con armas y decidieron cambiar las balas por los votos.

Por su parte, Timochenko señaló que, una vez finalizada esta última etapa del proceso de dejación, espera que “la democracia colombiana abra generosa sus brazos a todas las fuerzas y movimientos excluidos centenariamente de las garantías políticas”.

La ONU certificó en la tarde del lunes que en los contenedores bajo su poder permanecen 7.132 armas de las FARC, a excepción de 700 que serán utilizadas para brindar seguridad en las 26 zonas veredales de transición. Sin embargo, el 1° de agosto deberán quedar, todas, en manos del organismo internacional.

A su turno, el presidente Juan Manuel Santos dijo durante su discurso que “la dejación de las armas es el símbolo del nuevo país que podemos ser y estamos comenzando a ser”. “Hemos logrado mucho -a pesar del conflicto- y ahora podemos hacer más, muchísimo más, para seguir reduciendo la pobreza y las desigualdades, y generando prosperidad para todos”, señaló el mandatario.

 

Si bien la entrega de las armas es uno de los puntos más importantes del acuerdo de paz, hay temas pendientes que quedan en la cancha de las FARC. El primer punto es la entrega de la lista de bienes que tienen en su poder, información que será cotejada con la que tiene la Fiscalía General de la Nación. Estos recursos serán utilizados para la reparación de las víctimas y el sostenimiento de programas de reincorporación de los guerrilleros a la vida civil.

Asimismo, la ONU deberá tener en su poder, a más tardar el primero de agosto, las 700 armas que se utilizan para brindar la seguridad a las zonas veredales, debido a que estar pasarán desde esa fecha a ser espacios territoriales de capacitación de reincorporación, en donde se desarrollarán proyectos productivos en beneficio de las comunidades aledañas.

También está previsto que para el primero de setiembre, se deberá extraer el armamento que está en cerca de 900 caletas repartidas en el territorio nacional. El organismo internacional procederá a almacenarlas y a destruir todo el material inestable que se encuentre dentro de estas caletas.

 

“Adiós a las armas, adiós a la guerra y bienvenida la paz”

En su último discurso como jefe de la guerrilla más antigua del mundo, Rodrigo Londoño Echeverri expresó que los guerrilleros de las FARC pasaron a ser 'militantes de la esperanza del pueblo”, al dejar las armas de fuego, este martes 27 de junio.

Londoño Echeverri dijo desde una de las zonas de concentración ubicada en el municipio de Mesetas (Meta) que su organización luchará de ahora en adelante para “exigir la implementación práctica de lo acordado. Lo haremos de modo pacífico y civilizado, pero sin dejar un solo instante nuestro empreño”.

'Timochenko' sostuvo que la dejación de las armas es un ejemplo de la insurgencia. “Los acuerdos de paz no son para las FARC, son para todo el pueblo colombiano. Adiós a las armas, adiós a la guerra y bienvenida la paz”.

Sin embargo, el jefe de la guerrilla que duró 53 años criticó la falta de mecanismo para combatir a las bandas criminales y el paramilitarismo.

A pesar de este panorama afirmó que las FARC no le van a fallar a Colombia. “Estamos del lado de la gente honesta de la patria y el planeta. Vamos a construir un país distinto, decente, democrático, en progreso y justo. Caminaremos por calles y plazas de Colombia llevando nuestro mensaje de concordia y reconciliación; las trágicas experiencias del pasado no podrán repetirse porque nuestra patria ha aprendido” puntualizó.

 

Precedido de un momento simbólico en el que el presidente Juan Manuel Santos le entregó un fusil que termina convirtiéndose en pala-obra del artista Alex Sastoque- al máximo jefe de las FARC, Timoleón Jiménez (Timochenko), concluyó el evento final en el que se corroboró un paso más hacia la terminación del conflicto armado con esa guerrilla.

“No estoy -y seguramente nunca estaré- de acuerdo con ustedes sobre el modelo político o económico que debe tener nuestra nación, pero defenderé con toda contundencia su derecho a expresar sus ideas dentro del régimen democrático”, dijo el jefe de Estado, al tiempo que ratificó que con lo pactado en Cuba se garantizará, además, verdad, justicia, reparación, y garantías de no repetición para las víctimas del conflicto armado.

El mandatario también señaló que el país debe estar a la altura de la paz y a la altura de la historia, asegurando que el Acuerdo de Paz firmado es irreversible y que, en ese sentido, los colombianos podrán tener la certeza que ese grupo armado que se dedicó más de medio siglo a la guerra no volverá a defender sus ideas con las armas.

“Lo que celebramos los colombianos este 27 de junio de 2017 es que las armas que alguna vez se levantaron para atacarnos entre nosotros estarán guardadas y selladas en contenedores a cargo de la más alta y confiable organización internacional, creada precisamente para buscar y garantizar la paz en el mundo”, dijo Santos, refiriéndose, a las Naciones Unidas que ya tienen en su poder las armas entregadas por la guerrilla.

Santos señaló, finalmente, que la gran noticia para el país fue la que se dio este 27 de junio “y puedo decir que, por llegar a este día, por vivir este día, por lograr este día, ha valido la pena ser presidente de Colombia”.

Categorías: Política, América Latina.