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Lunes, 19 de noviembre de 2018 - 09:26 UTC

Falklands celebra los cien años del ex gobernador Sir Cosmo Haskard

Miércoles, 30 de noviembre de 2016 - 15:26 UTC
La representante del gobierno de las Falklands en Londres Sukey Cameron, MBE celebra con el matrimonio Haskard La representante del gobierno de las Falklands en Londres Sukey Cameron, MBE celebra con el matrimonio Haskard
Foto del gobernador Sir Cosmo Haskard con su traje emplumado durante una ceremonia en las Falklands Foto del gobernador Sir Cosmo Haskard con su traje emplumado durante una ceremonia en las Falklands
George Brown el entonces Foreign Secretary del gobierno laborista encabezado por Harold Wilson George Brown el entonces Foreign Secretary del gobierno laborista encabezado por Harold Wilson

Representantes del gobierno electo de las Falklands recordaron con cariño y felicitaron al ex gobernador de las Islas Sir Cosmo Haskard MBE, quien la semana pasada cumpliera cien años. Sir Cosmo fue gobernador de las Falklands entre 1964 y 1970, un período convulsionado y durante el cual las Islas aprendieron a organizarse para impedir lo que consideraban una “entrega” a Argentina, y desde entonces tomar con cierto recelo las decisiones del Foreign Office.

 Durante el mandato del ahora centenario ex funcionario, si bien al momento no se encontraba en las Islas, también tuvo lugar la denominada Operación Cóndor, el secuestro por un grupo armado de radicales de un avión de Aerolíneas Argentinas en ruta a Río Gallegos y que fuera desviado a las Falklands, obligándolo a aterrizar en la pista hípica de Stanley, donde simbólicamente plantaron una bandera albiceleste y leyeron una consigna “de liberación”, que para su sorpresa tuvo el efecto contrario.

Era setiembre de 1966, y tras el aterrizaje de emergencia (no había aeródromos en las Islas), y horas de tensión con el grupo armado atrincherado, con pasajeros y algún mediador como rehenes, rodeados por la Fuerza de Defensa de las Falklands, finalmente el grupo radical accedió a entregar las armas y el incidente se desinfló. Si bien todavía hubo que confiscarle los rollos de fotos de algún periodista entreverado entre los incautos pasajeros y que era parte de la trama propagandística, la normalidad retornó a las Islas y el grupo radical, fue recibido en Argentina como héroes y condenados a penas muy leves, no necesariamente según lo acordado.

Pero lo más grave para los Isleños era el intento del gobierno Laborista de la época de comenzar a licuar la disputa por las Islas con Argentina y para eso se había elaborado un proyecto para un “período de transición” de diez años, durante el cual se transferiría gradualmente la soberanía de las Falklands a las Malvinas.

Esas negociaciones argentino-británicas habían comenzado en 1966 y venían avanzando al punto que los Isleños en 1968, con apoyo de un fuerte lobby en Londres se animaron a publicar una advertencia en la cual afirmaban que el Foreign Office “en cualquier momento” procedería a “entregarlos” a Argentina.

En febrero de 1968 Sir Cosmo Haskard viajó a Londres para solicitar información de los ministros británicos sobre el alcance y dirección de las negociaciones, y por lo visto la hostilidad de los Isleños a dichas conversaciones tomó por sorpresa al entonces Foreign Secretary George Brown.

Los documentos desclasificados indican que el Foreign Secretary Brown se sintió muy molesto con la situación que se había desarrollado a partir de las negociaciones sobre la disputa por las Falklands con Argentina, y más furioso aún con la Oficina de la Mancomunidad la cual, según relató Sir Cosmo, no le había advertido sobre el pensar de las Islas, y lo había llevado a avanzar tanto.

Sir Cosmo retornó a las Falklands para reasegurar los habitantes de las Islas que aquellos con poder en Londres, ahora estaban “enteramente informados” de sus sentimientos al respecto de las negociaciones.

Esto empero, según los documentos desclasificados, no impidió que un alto jerarca del Foreign Office se quejara y advirtiera que al anunciar que el gobierno británico no seguiría avanzando sin el consentimiento de los Isleños, restaba oportunidades para un exitoso desenlace de las negociaciones con Argentina.

“Es poco consistente con nuestra política de tratar de persuadir a los Falklanders para que vean las ventajas de una transferencia temprana, de hacer tan abundantemente claro que no nos hemos de mover y no podemos movernos sin ellos” elevó el funcionario John Beith un memorando privado a la oficina de Brown.

No en vano pues las Falklands recuerdan con cariño al Sir Cosmo, celebran su siglo de existencia y recuerdan el proceder mañoso del Foreign Office.