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Proyecto Corumbá Playa Agraciada quedó en manos de Brasil

Sábado, 31 de enero de 2009 - 01:36 UTC

El poderoso grupo anglo-australiano Rio Tinto, debilitado por deudas, decidió la venta de activos mineros en Argentina, Canadá y Brasil por 1.600 millones de dólares a uno de sus principales competidores y líder en venta de mineral de hierro, la brasileña Vale Doce.

Esto implicaría para Uruguay que el proyecto Rio Tinto de re-embarque de mineral de hierro de Corumbá, desde las costas de Soriano, pasa ahora a manos de la principal empresa de Brasil.

Según consigna información de la empresa y analistas de bolsas Rio Tinto se ha propuesto reducir en este ejercicio sus deudas de 39.000 millones de dólares en 10.000 millones de dólares.

Rio Tinto acumuló ese nivel de deudas durante el pico del valor de las commodities cuando adquirió el grupo canadiense de aluminio Alcan en el 2007.

Según se informó en las bolsas de Londres y Sydney el grupo también está pensando en una nueva emisión de acciones para recapitalizar la empresa.

El Director de Finanzas de Rio Tinto, Guy Elliot dijo que la transacción demuestra "la profundidad y calidad de los activos de la empresa así como la habilidad para generar valor a nuestros accionistas, aún en momentos económicos difíciles y de condiciones duras de acceso al crédito".

Vale Doce se queda pues con un proyecto de explotación de hidróxido de potasio en Argentina, por el cual pagará 850 millones de dólares, y con la extracción de mineral de hierro del cerro de Corumbá en el corazón de Brasil, por el cual desembolsará 750 millones de dólares.

El proyecto como se recordará pasó por la compra de 80 hectáreas sobre la playa de la Agraciada en la costa del Río de la Plata, donde se construiría un puerto para facilitar el re-embarque del mineral de hierro de las barcazas, que bajarían por el Paraná, a barcos de mayor tonelaje para su distribución en el mundo.

En su momento se informó públicamente que el campo de Colonización se pagó 1.6 millones de dólares más la promesa de una inversión de más de 200 millones de dólares en instalaciones portuarias.

Cuando el anuncio, en círculos empresarios llamó la atención que el proyecto no hiciera mención alguna, como sucede en este tipo de operaciones con minerales, de un canon por cada barcaza descargada y embarcada en aguas uruguayas.

Recientemente cuando Rio Tinto anunció un fuerte recorte en sus inversiones, las autoridades uruguayas admitieron que el proyecto estaba suspendido o congelado, pero no cancelado.

 

Categorías: Economía, Uruguay.