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Monedas de América Latina pueden mantener una moderada volatilidad

Miércoles, 14 de enero de 2009 - 21:38 UTC

La mayoría de las monedas de América Latina mantendrá estos días una acotada volatilidad, a la espera de nuevos datos sobre la evolución de las perspectivas económicas en los Estados Unidos de América y el paquete de estímulo impulsado por el presidente electo Barack Hussein Obama.

En el Brasil, la mayor economía de la región, los volúmenes del mercado cambiario continuarían reducidos por el período de vacaciones de verano, con lo que el real, que experimentó una apreciación en las primeras sesiones del 2009, enfrentará alguna dificultad para la consolidación de una tendencia.

En tanto, el peso mexicano "oscilaría en un rango de 13.50/13.85 por dólar estadounidense", dijo Adrián Anaya, director de cambios de Casa de Cambio Unica. "Sigue siendo el panorama económico global, la recesión" (lo que mueve el mercado), comentó. Obama prometió el domingo que modificará el plan de rescate financiero en curso en Estados Unidos para salvar a un mayor número de familias de los remates de viviendas, mientras considera la posibilidad de pedir al Congreso otro tramo del programa de u$s 700.000 millones.

En la Argentina, en tanto, el Banco Central de la República Argentina (BCRA)asegura un piso para el peso. "El peso está en una meseta donde el Banco Central mantiene un valor piso de 3,45 (por dólar estadounidense en el segmento interbancario)", dijo un operador. El peso en el mercado interbancario, donde regula el Banco Central con compras o ventas de divisas, opera con una leve mejora en lo que va del 2009, al igual que en la plaza informal.

Las compras o ventas de divisas con reservas del BCRA mantienen estabilizado el valor del peso en niveles que el gobierno considera competitivos para la economía, pese a que los empresarios le solicitan una devaluación para acompañar la depreciación del real de Brasil en el 2008.

"En 2009 el Banco Central tiene como objetivo continuar brindando un marco de previsibilidad para el desenvolvimiento de la actividad económica", dijo la autoridad monetaria argentina en un informe de su programa monetario.

El peso chileno, por otra parte, se mantiene desconectado del panorama externo que el año pasado lo golpeó. "En los últimos días el peso se ha desligado del entorno externo y se ha estado moviendo por datos locales y, especialmente por expectativas de ingresos de flujos de dólares", dijo un operador. "Esta situación debiera mantenerse la próxima semana donde, seguramente, el tipo de cambio buscará romper nuevos niveles para buscar un nuevo piso (para el dólar estadounidense)", agregó.

Las expectativas de aumento en la entrada de divisas a Chile obedecen a la compra de una cadena de supermercados chilenos por parte de la minorista estadounidense Wal-Mart y por el anuncio que hizo el gobierno acerca de un plan fiscal por u$s 4.000 millones para hacer frente a la crisis.

Diferente es el caso del sol peruano, que soporta una fuerte presión a la baja en enero debido al vencimiento de un alto volumen de papeles del Banco Central de Reserva en manos de extranjeros. Sin embargo, esta depreciación se ve atenuada por ofertas de divisas de empresas locales en una semana de pago adelantado de impuestos.

"El volumen de los certificados, aunado a lo que está pasando en los mercados internacionales, llevaría al tipo de cambio al alza. El sol podría romper la barrera del 3,150 y llegar hasta 3,160 (unidades por dólar estadounidense)", dijo Roberto Flores, analista de la correduría Centura SAB, informó Reuters.

Categorías: Economía, América Latina.