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Pilotos sorprendidos por exigencias del Rally Dakar 2009

Martes, 13 de enero de 2009 - 09:56 UTC

Falta una semana para que el Rally Dakar 2009 llegue a su fin, pero es un hecho que esta versión de la prueba es una de los más exigentes de la historia, y el ingreso de este lunes al desierto de Atacama podría empeorar las cosas.

La gran cantidad de pilotos que han abandonado la carrera está obligando en los últimos días a los organizadores a recortar las etapas cronometradas, en un intento por evitar nuevas deserciones.

La medida busca limitar las bajas para este lunes y mañana martes, días en el que los competidores ingresarán al desierto de Atacama, donde dunas de 1.000 metros de altura y 100 kilómetros de extensión prometen un calvario para los competidores.

Durante el desarrollo de la octava etapa de ayer domingo, ocho autos, cuatro motos y tres camiones dejaron la competencia, quedando en carrera sólo 320 vehículos, informó la Amaury Sport Organisation (ASO), empresa dueña del certamen.

En resumen, de los 530 vehículos que largaron en Buenos Aires el 3 de enero, sólo 137 motos, 111 autos, 58 camiones y 14 cuatríciclos tienen aún posibilidades de llegar a la meta el 18 de este mes.

"He tenido muchas posibilidades de perder el rally y ninguna de ganar tiempo", resumió el motociclista estadounidense Mark Miller, al narrar las exigencias del evento, en especial con los neumáticos.

"La carrera aún no ha acabado. Ahora es cuando se va a empezar a notar la condición física de cada uno", apuntó el francés Cyril Despres, ganador de las últimas dos ediciones y de la octava etapa del pasado domingo.

"Llegamos ahora a Atacama, así que comienza la parte más dura de la carrera. Quedan aún muchos días y hay que seguir encarando la prueba día a día y evitar los problemas", agregó Marc Coma, líder de la clasificación general en motos.

Más específico, el automovilista español Joan Roma (Mitsubishi) adelantó que ahora viene lo más exigente. "Estamos a punto de comenzar dos o tres días muy duros. Todo puede cambiar", vaticinó.

El especialista, de hecho, se refirió así a las dificultades ad portas. Este lunes habrá una etapa con muchos cambios de terreno, y el martes el recorrido será más largo y difícil en Atacama y el paso por los Andes hacia Argentina, a 4.700 metros de altura por San Francisco.

Pero la situación puede incluso ser peor si las lluvias asoman en la competencia, producto del llamado "invierno boliviano", fenómeno climático que ocasiona precipitaciones en verano.

Por ello, en el día de descanso en el puerto chileno de Valparaíso, el director de la prueba, Etienne Lavigne, dijo que habrá futuras facilidades para evitar que sólo un puñado cruce la meta.

La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue más allá y pidió cautela a los pilotos. "Queremos que la competencia se siga desarrollando sin contratiempos ni desgracias",

 

Categorías: Turismo.