MercoPress, in English

Domingo, 26 de mayo de 2019 - 13:57 UTC

El Estado uruguayo y su socio privado capitalizarán a Pluna

Viernes, 26 de diciembre de 2008 - 10:57 UTC

El Estado uruguayo y el consorcio privado liderado por el argentino Matías Campiani acordaron un salvataje de la aerolínea local Pluna mediante una capitalización conjunta de la compañía, la inyección mensual de liquidez para mantenerla operativa, el traspaso de un hotel emblemático del turismo esteño de este país y una garantía especial para el cumplimiento de la operación. La jugada es similar a otras realizadas en la región, incluso en la Argentina.

La fórmula jurídica y económica despeja los nubarrones del escenario de Pluna, pero no conforman a la oposición, que cuestiona el manejo que ha hecho el gobierno del Frente Amplio en este tema. El acuerdo fue plasmado en un documento firmado por los socios privados y el Estado, que puso fin a un largo proceso de conciliación iniciado al comienzo de la primavera, cuando el consorcio Leadgate, que opera Pluna, decidió modificar el plan de negocios original y, entre otras medidas, suspendió los vuelos a Madrid. La medida inconsulta con el socio público había generado profundo malestar en el gobierno de Tabaré Vázquez.

Los inversores privados usaban un argumento fuerte: los viajes a España estaban dando pérdidas y la situación económico-financiera de Pluna mostraba que no había margen para permitir negocios deficitarios. Además, el aumento de costos por la suba del precio del combustible y la reducción de pasajeros ponían a la aerolínea en situación delicada.

Pero para el gobierno, el caso Pluna tiene una importancia política especial. La izquierda uruguaya siempre se había opuesto a procesos privatizadores dispuestos por gobiernos de los partidos tradicionales (Colorado y Blanco) y no se podía dar el lujo de fracasar con una experiencia de asociación con privados. La decisión de Campiani de cancelar los vuelos a Madrid había encontrado resistencia en el Ministerio de Transporte, pero comprensión en el de Economía. Pero más allá de esas sensaciones, en todo el gobierno ganó la preocupación por el posible final de este negocio.

Se expandió la sensación de que el operador privado podía estar generando condiciones para salir del negocio de una forma tal que los costos financieros y políticos fueran para el gobierno.

El compromiso entre el Estado uruguayo y Leadgate establece una capitalización en proporción a cada paquete accionario, por un monto de US$ 12 millones (Leadgate, con el 75% de las acciones, aportará US$ 9 millones). Las partes nombran un veedor que comunicará las necesidades de capitalización, y además se formará un fideicomiso administrado por la Bolsa de Valores de Montevideo. El Hotel Argentino de Piriápolis, que era propiedad de Pluna desde 1994, volverá a manos del Estado. Así, Pluna cancela deudas por combustible con la petrolera estatal Ancap.

Sin números negativos

Carlos Bouzas, presidente de Primeras Líneas Uruguayas de Navegación Aérea, el ente autónomo del Estado uruguayo que tiene 25% de Pluna, dijo que se manejaron previsiones para salir de la situación actual y que "la primera medida era reintegrar el capital necesario para salir de los números negativos".

El segundo compromiso establece que, "hasta alcanzar los números que permitan reintegrar el aporte de capitalización, debe existir el flujo de fondos necesarios para el funcionamiento de la empresa, respetando la composición accionaria". El balance de la aerolínea uruguaya, cerrado a junio, había dado una pérdida de US$ 22 millones, aunque esos estados contables no tienen auditoría externa y son cuestionados por la oposición, que reclama cuentas claras y avaladas por expertos que no sean de la compañía.

Tras el acuerdo comercial, Pluna seguirá enfocada en vuelos regionales, pero analizará la posibilidad de retomar vuelos intercontinentales y también el negocio de carga. Leadgate opera Pluna desde el 1º de julio de 2007, tras un acuerdo con el Estado uruguayo, que desde 2006 buscaba un nuevo socio, luego de un final poco feliz de la asociación que había tenido durante una década con la quebrada brasileña Varig. (LN)

El ministro de Transporte, Víctor Rossi, dijo que aquel negocio había dejado una pérdida de US$ 40 millones. El ministro agregó que la aerolínea "está sirviendo de modo muy fuerte como conexión entre los países de la región" y que eso se suma a la nueva flota de aviones, lo que implica "una situación económica que será favorable" para la empresa.

 

 

 

Categorías: Política, Uruguay.