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Martes, 25 de setiembre de 2018 - 23:46 UTC

Toneladas de cortes de carne de EE.UU. víctimas de guerra comercial con China

Martes, 10 de julio de 2018 - 09:28 UTC
La guerra comercial cobró una nueva víctima: cortes especiales de carne. Suzhou Huadong Foods Ltd. se ha quedado con una pila de bistec a precios inasequibles La guerra comercial cobró una nueva víctima: cortes especiales de carne. Suzhou Huadong Foods Ltd. se ha quedado con una pila de bistec a precios inasequibles

La guerra comercial comenzó el viernes y después que el Presidente de EE.UU., Donald Trump, aplicara impuestos a una serie de productos que importa desde China, el gigante asiático respondió de la misma forma. Así, y desde entonces, las primeras víctimas del enfrentamiento arancelario han quedado “a la deriva”.

 Primero fue el caso del buque Peak Pegasus, el cual no logró llegar a los puertos asiáticos antes de las 00:00 horas del viernes y sus 70 mil toneladas de soya norteamericana tuvieron que pagar un 25% más de los impuestos que habrían pagado antes.

Este lunes, la guerra comercial cobró una nueva víctima: cortes especiales de carne. Sucede que uno de los mayores importadores de carne de China, procedente de California, pasó con su cargamento a través de las aduanas de Shanghai, y ahora, Suzhou Huadong Foods Ltd. se ha quedado con una pila de bistec estadounidense a precios inasequibles. Sólo tres contenedores de productos congelados, como costillas y lomo de cerdo, fueron los que lograron pasar la aduana antes de que el nuevo arancel impusiera una tasa de hasta 500.000 yuanes (US$75.000) a cada una de las seis cajas restantes, según Gong Peng, director general de la empresa importadora.

“No nos queda otra opción. Tenemos que asumir los costos”, señaló Gong y agregó: “Tenemos que reducir drásticamente las compras de carne de los ganaderos estadounidenses”. Estados Unidos impuso un arancel del 25% a importaciones chinas de US$34.000 millones, desencadenando lo que China ha llamado “la mayor guerra comercial de la historia económica” el 6 de julio.

Beijing respondió de inmediato con aranceles a la soja, la carne y los vehículos estadounidenses. Suzhou Huadong, que suministra a supermercados como Sam’s Club de Walmart Inc. en China, es sólo una de las primeras víctimas. Para los fabricantes de automóviles y de whisky, pasando por las empresas que integran la compleja cadena mundial de suministros que define la fabricación moderna, es un momento difícil, ya que tienen que lidiar con costos más altos y consecuencias de algunas de las decisiones comerciales anteriores.

La capacidad de las compañías afectadas por los aranceles para capear el conflicto puede depender en parte de la cantidad de productos que lograron importar antes de que entraran en vigor los aranceles. Pero una vez que esos suministros se agoten, tendrán que absorber las tarifas o pasarlas a los clientes. Ford Motor Co. y Tesla Inc. son dos ejemplos. Ambos fabricantes de automóviles anunciaron recortes de precios en China hace solo unas semanas, facilitando el alcance a los consumidores de los sedanes Lincoln y Model S, después de que China bajase los aranceles a las importaciones de vehículos extranjeros al 15%.

A partir del 6 de julio, esos mismos modelos, si se fabrican en Estados Unidos, están sujetos a un impuesto del 40%.

BMW AG y Daimler AG también se enfrentan a mayores costos. Sucede que estas empresas multinacionales también tienen sedes en Asia e importan modelos de lujo desde sus plantas de ensamblaje en Estados Unidos. Frente a esto, BMW dice que no podrá absorber las tasas más altas totalmente y está calculando los aumentos de precios necesarios. Daimler rehusó comentar más allá de decir que quiere ofrecer condiciones competitivas a los compradores.