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Martes, 23 de octubre de 2018 - 10:28 UTC

EE.UU., Canadá y México unidos por el fútbol, a pesar de discrepancias políticas y comerciales

Jueves, 14 de junio de 2018 - 09:07 UTC
Desde la llegada de Trump ha habido desacuerdos entre los tres países, en especial por el futuro de la modernización del NAFTA, que no se modifica desde 1994 Desde la llegada de Trump ha habido desacuerdos entre los tres países, en especial por el futuro de la modernización del NAFTA, que no se modifica desde 1994

El miércoles por la mañana se dio a conocer que el Mundial de Fútbol de la FIFA que se realizará en 2026 será organizado por México, Canadá y Estados Unidos en conjunto. Un anuncio que llega en un momento en que las relaciones diplomáticas entre los futuros anfitriones de la cita deportiva no pasan por su mejor momento.

Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, ha habido desacuerdos entre los tres países, en especial por el futuro de la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que no se modifica desde 1994. Hace solo algunos días, la tensión se tomó el vínculo entre los gobiernos del Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, y el Presidente de EE.UU., Donald Trump, durante su encuentro en la reunión del G7. Un desencuentro que se suma a los roces que han protagonizado los ejecutivos de México y EE.UU., especialmente por su intención de construir un muro en la frontera compartida.

Pero además, en marzo se dio a conocer que el Mandatario estadounidense firmó una orden para establecer impuestos extraordinarios a la importación de acero y aluminio. Una medida que afecta directamente a México, Canadá y a la Unión Europea, quienes han lanzado duras críticas en su contra. El fin de semana pasado, luego de la reunión del G7 que se realizó en Quebec, Trump dijo que “durante décadas los países se han aprovechado” en el ámbito comercial de EE.UU. y que esos días “se han acabado”.

Trudeau reaccionó a esas declaraciones criticando la política aislacionista de la administración Trump y dijo que consideraba “un insulto” los aranceles impuestos a las exportaciones de acero y aluminio. “Los canadienses somos amables y razonables, pero no nos van a avasallar”, señaló el Primer Ministro canadiense.

El Presidente de EE.UU. respondió que su par de Canadá “fue deshonesto y débil” por hacer esas declaraciones cuando él ya había abandonado la conferencia para irse a Singapur para reunirse con Kim Jong-un. Lo acusó de “traición” y retiró su apoyo al comunicado final de la cumbre, que terminó con un quiebre en las relaciones. Se sumaron a las críticas los asesores comerciales de Trump. Peter Navarro dijo que “hay un lugar especial en el infierno para cualquier líder extranjero que se engancha en una diplomacia de mala fe con el Presidente Donald J. Trump”.

Tras el encuentro en Singapur con el líder norcoreano, Trump volvió a referirse al tema. Dijo que los comentarios de Trudeau en la cumbre del G7 fueron “un error” que “le costará mucho dinero a Canadá”. La disputa entre los países del norte también afectó a México. Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo de Negociaciones Internacionales del Consejo Coordinador Empresarial señaló que este escenario no facilita las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que se están realizando desde agosto de 2017.

“Ese cuadro en general, ha hecho las cosas más complejas. Obviamente los 'dimes y diretes' que se están dando entre el primer ministro Trudeau y Trump no ayudan en nada”, dijo al diario mexicano El Financiero. El muro de tensión entre México y Estados Unidos Al igual que con Canadá, las relaciones con México se han puesto más complejas tras el anuncio de Estados Unidos de aumentar el impuesto de importación al acero y al aluminio. Pero desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, el Mandatario republicano ha tenido una gran cantidad de choques con su vecino del sur, especialmente por el tema migratorio y sus planes de construir un muro en la frontera que separa a ambos países.

“México nunca pagará por un muro, ni ahora, ni nunca”, afirmó hace dos semanas el Presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en respuesta a la declaración del Mandatario estadounidense de que este país pagará la construcción de la barrera que prometió en su frontera sur.

A pesar de su determinación, Trump no ha logrado que el Congreso apruebe que el muro sea construido con fondos federales. Sobre la migración ilegal, el Presidente estadounidense ha hecho polémicas declaraciones. “Nos están robando nuestro país”y “durante décadas, las fronteras abiertas permitieron la entrada de drogas y mafias a nuestras comunidades más vulnerables”, son los dichos que ha emitido el Mandatario.

Aunque el anuncio se da un muy complejo escenario, la imagen para 2026 es optimista, pues quienes lideren los tres países probablemente no serán los mismos que ahora. Trump ya no estará en la Casa Blanca, pues aunque fuera reelegido en 2020, el Presidente estadounidense se iría para 2024, ya que los mandatos en EE.UU. duran cuatro años y sólo se permiten dos consecutivos. Mientras en México habrá elecciones en julio y en Canadá se celebrarán elecciones generales en 2019.