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Sábado, 19 de agosto de 2017 - 20:43 UTC

Inteligencia británica investiga por qué se ignoraron avisos sobre el terrorista de Manchester

Martes, 30 de mayo de 2017 - 10:52 UTC
Salman Abedi, un británico de origen libio, se hizo estallar en el Manchester Arena, justo al final de una actuación matado a 22 personas y dejando 116 heridos. Salman Abedi, un británico de origen libio, se hizo estallar en el Manchester Arena, justo al final de una actuación matado a 22 personas y dejando 116 heridos.
El ayuntamiento de Mánchester convocó a un homenaje en el centro de la ciudad el lunes a las 21H31 GMT, el momento exacto del atentado. El ayuntamiento de Mánchester convocó a un homenaje en el centro de la ciudad el lunes a las 21H31 GMT, el momento exacto del atentado.
La plaza de Santa Ana, que se convirtió improvisadamente en el centro de los tributos, estaba abarrotada de flores, globos y mensajes. La plaza de Santa Ana, que se convirtió improvisadamente en el centro de los tributos, estaba abarrotada de flores, globos y mensajes.
La ministra Rudd tuvo que defenderse de no haber usado el poder de impedir la entrada al país a yihadistas británicos que combatieron en Siria o Irak. La ministra Rudd tuvo que defenderse de no haber usado el poder de impedir la entrada al país a yihadistas británicos que combatieron en Siria o Irak.

El atentado de Mánchester cumplió una semana el lunes con una nueva detención y la revelación de que los servicios de inteligencia británicos investigarán por qué ignoraron las advertencias sobre el peligro del autor, Salman Abedi. La policía anunció un nuevo arresto en el marco de la investigación sobre el atentado de Mánchester, lo que lleva a 14 el número de detenidos.

 El lunes pasado, Salman Abedi, un británico de origen libio, se hizo estallar en el pabellón Manchester Arena, con capacidad para más de 20.000 personas, justo al final de una actuación de Ariana Grande, provocando la muerte de 22 personas y dejando 116 heridos.

El ayuntamiento de Mánchester convocó a un homenaje en el centro de la ciudad el lunes a las 21H31 GMT, el momento exacto del atentado. Por la mañana, se leyeron ante la sede del gobierno municipal los nombres de los fallecidos, entre ellos seis niños, ante cientos de personas.

Una plaza cercana, la de Santa Ana, que se convirtió improvisadamente en el centro de los tributos, estaba abarrotada de flores, globos y mensajes. “Trataron de destruirnos pero nos unieron más”, decía uno de ellos. La BBC y The Guardian revelaron que el MI5, agencia responsable del espionaje doméstico, abrió una investigación sobre el porqué no se actuó contra Abedi ante las repetidas advertencias de que estaba fuera de control y era peligroso, formuladas por profesores y líderes religiosos de la comunidad musulmana de Mánchester.

La ministra de Interior, Amber Rudd, defendió a los servicios de inteligencia al afirmar que “desde 2013 han desbaratado 18 planes separados” para atentar, en una entrevista con la BBC. Al mismo tiempo, admitió que habrá demandas para “examinar si hay cosas que se podían haber aprendido. No nos asusta aprender lecciones para mejorar”, añadió Rudd.

En plena campaña electoral para las elecciones del 8 de junio, Rudd tuvo que defenderse también de la acusación de no haber usado el poder de impedir la entrada al país a los yihadistas británicos que vuelven al Reino Unido tras combatir en Siria o Irak.

Según varios medios, tales poderes se han usado sólo una vez. El atentado, que dejó 22 muertos y 116 heridos, fue el más sangriento en el Reino Unido desde el que sufrieron los transportes públicos de Londres en 2005, hace 12 años, que causaron 56 muertos. El atentado fue reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico (EI).

En total, 1.000 agentes participan en el examen de las 800 pruebas (entre ellas 205 documentos digitales) y el registro de 18 viviendas. Ya se han examinado cerca de 13.000 horas de filmaciones de cámaras de seguridad. La policía publicó el sábado dos fotos del kamikaze Abedi poco antes de cometer el atentado, en el que se le ve con gorra, gafas y una mochila, e hizo un llamado a testigos.

La investigación no está cerrada, pero la detención de los elementos más peligrosos de la célula que cometió el atentado llevaron a las autoridades a rebajar el nivel de alerta terrorista, del máximo escalón al segundo. Eso significa que es “muy probable” que haya un atentado, pero ya no es “inminente” .

Categorías: Política, Internacional.