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Lunes, 24 de julio de 2017 - 06:54 UTC

En el Día del Agua, ONU recuerda que 80% de residuales son vertidas al medio ambiente sin tratamiento

Jueves, 23 de marzo de 2017 - 14:47 UTC
“En los países pobres, solo el 8% del total de esas aguas recibe algún tipo de tratamiento”, explica el informe, que advierte sobre perjuicios a la salud pública “En los países pobres, solo el 8% del total de esas aguas recibe algún tipo de tratamiento”, explica el informe, que advierte sobre perjuicios a la salud pública
“Debemos incrementar el tratamiento de aguas para afrontar el crecimiento demográfico y la fragilidad de los ecosistemas”, señala Guy Ryder de ONU-Agua “Debemos incrementar el tratamiento de aguas para afrontar el crecimiento demográfico y la fragilidad de los ecosistemas”, señala Guy Ryder de ONU-Agua
Las situaciones más explosivas se viven en las grandes ciudades de los países del Tercer Mundo, que crecen desaforadamente en población Las situaciones más explosivas se viven en las grandes ciudades de los países del Tercer Mundo, que crecen desaforadamente en población

Cerca de un 80% de las aguas residuales del planeta se vierten al medio ambiente sin haber recibido ningún tratamiento, según un informe de Naciones Unidas publicado este 22 de marzo con motivo del Día Mundial del Agua. En países pobres, sólo un 8% recibe tratamiento.

 Los niveles de tratamiento del agua residual alcanzan el 70% en los países ricos, una proporción que cae hasta el 38% en los países de renta medio-alta y se reduce al 28% en los de renta medio-baja.

“En los países pobres, solo el 8% del total de esas aguas recibe algún tipo de tratamiento”, añade el informe, que advierte de los crecientes perjuicios a la salud pública y el medio ambiente que esta situación provoca en África, Asia y América Latina.

Las carencias en infraestructuras, capacidad técnica e institucional y financiación explican este déficit de tratamiento en los países más pobres, cuya corrección es vital, según el estudio, para reducir los daños a los ecosistemas y crear una cultura de reutilización del agua que haga frente a la escasez.

Las situaciones más explosivas se viven en las grandes ciudades de los países del Tercer Mundo, que crecen desaforadamente en población y no son capaces de desarrollar unas condiciones mínimas de saneamiento.

En estas circunstancias, toda el agua que consumen va a parar sin recibir tratamiento al medio ambiente, comprometiendo numerosos ecosistemas costeros, fluviales y marinos y disparando la transmisión de enfermedades contagiosas entre la gente.

“Debemos disminuir los vertidos e incrementar el tratamiento de las aguas residuales para satisfacer las necesidades ocasionadas por el crecimiento demográfico y la fragilidad de los ecosistemas”, señala el presidente de ONU-Agua, Guy Ryder.

De aquí a 2030, la ONU espera reducir a la mitad la cantidad de aguas residuales sin tratar en todo el mundo.