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Grieta en hielo antártico obliga a evacuar y trasladar base científica británica

Miércoles, 25 de enero de 2017 - 19:20 UTC
La estación Halley VI, compuesta por ocho módulos construidos sobre piernas hidráulicas con esquís gigantes, se encuentra en la plataforma de hielo Brunt La estación Halley VI, compuesta por ocho módulos construidos sobre piernas hidráulicas con esquís gigantes, se encuentra en la plataforma de hielo Brunt
Una grieta había estado inactiva por lo menos 35 años antes de mostrar signos en 2012. La otra apareció en octubre pasado y creció rápidamente Una grieta había estado inactiva por lo menos 35 años antes de mostrar signos en 2012. La otra apareció en octubre pasado y creció rápidamente

Una nueva grieta en la Antártica obligó a los científicos de la estación británica Halley VI a ser evacuados: en sólo tres meses, duplicó su tamaño. Así, la central de investigación estará cerrada durante el invierno del hemisferio sur como “precaución prudente”, comunicó el British Antarctic Survey (BAS).

 La evacuación se produjo dos semanas después de la decisión de reubicar a Halley VI por una amenaza mayor: una cavidad, denominada Sima 1, que se abría hacia el sur y había cortado las comunicaciones entre la plataforma y el resto de la estación.

La estación Halley VI, compuesta por ocho módulos construidos sobre piernas hidráulicas con esquís gigantes, se encuentra en la plataforma de hielo Brunt desde 2012 y fue diseñada pensando en su potencial movimiento. Sin embargo, la estación de investigación permanecerá cerrada de marzo a noviembre de 2017 y sus científicos deberán mudarse “a un lugar más estable”.

El Bas dijo que los cambios en el hielo -y en particular el crecimiento de esta nueva grieta- presentaban un “panorama glaciológico complejo” que significaba que los científicos no podían predecir con certeza qué pasaría con la plataforma de hielo en el próximo invierno.

“Partes de la plataforma de hielo se separan periódicamente de la capa de hielo flotante, creando icebergs”, detallaron. Los glaciólogos hicieron modelos computarizados y crearon mapas para determinar la probabilidad y el impacto de la grieta, pero hubo “suficiente incertidumbre” como para preocuparse.

Hay 88 personas en la estación, la mayoría permanecen allí sólo en el verano y luego vuelven a Inglaterra. El problema radica en que podrían ser evacuados rápidamente si el hielo se fractura en los meses de calor, pero no durante el invierno, con la oscuridad de 24 horas, temperaturas extremadamente bajas y el mar congelado.

El capitán Tim Stockings, director de operaciones, dijo en un comunicado que la misión tenía el objetivo de dejar la estación lista para la pre-ocupación tan pronto como sea posible después del invierno antártico. “Queremos hacer lo correcto para nuestra gente. Llevarlos a casa para el invierno es una precaución prudente dados los cambios que nuestros glaciólogos vieron en la plataforma de hielo en los últimos meses“, dijo.

La reubicación está en su etapa final, con siete de los ocho módulos arrastrados 23 kilómetros hacia el interior y fuera de la plataforma con dos grietas en el hielo. Una había estado inactiva por lo menos 35 años antes de mostrar signos de crecimiento en 2012. La otra, apareció en octubre de 2016 y mostró un crecimiento “nunca antes visto en tan poco tiempo”.

La estación Halley es fundamental para la investigación científica. Allí se recoge información clave sobre el clima y otros fenómenos atmosféricos. En 1985 jugó un papel crucial en la identificación del agujero de ozono. De hecho, las mediciones de ozono en Halley VI condujeron al descubrimiento del agujero de ozono antártico en 1985 y la estación es crucial para monitorear el cambio climático.