Kirchner, Correa y Chávez, contra los grandes grupos mediáticos
Informe - La ofensiva de varios gobiernos latinoamericanos contra los grandes medios de comunicación se ha recrudecido en las últimas semanas.
Los Kirchner impulsan una ley de Radiodifusión que ataca los intereses del Grupo Clarín y Rafael Correa ha anunciado que cerrará Teleamazonas. Hugo Chávez ya clausuró 32 emisoras de radio, mantiene un fuerte enfrentamiento con Globovisión y tuvo que renunciar recientemente a aprobar una ley que recortaba la libertad de expresión.
El caso de Venezuela
Las relaciones de Hugo Chávez con los medios ha sido tormentosa desde que llegó al poder. En 2005 impulsó una ley que restringía la libertad de expresión, en 2007 quitó la licencia a la RCTV y este año 2009 el régimen ha ordenado el cierre de 32 emisoras de radio (y otras 200 podrían correr la misma suerte si se demuestran irregularidades administrativas en su gestión) y grupo radicales chavistas atacaron recientemente Globovisión.
Chávez mantiene una guerra abierta con Globovisión, a la que ha amenazado veladamente con su clausura "están jugando con fuego, manipulando, incitando al odio, todos los días (...) Yo sólo les digo, y al pueblo venezolano se lo digo que eso no va a continuar así".
El régimen chavista tiene preparada una Ley Especial de Delitos Mediáticos, llamada por los rivales de Chávez "la ley mordaza", que permitiría al gobierno sancionar, con penas de seis meses a cuatro años de cárcel, a quien a través de los medios de comunicación divulgue informaciones contra "la estabilidad de las instituciones del Estado".
El artículo 5 castiga el delito que define como "divulgación de noticias falsas" que ocasionen "una gran alteración a la tranquilidad pública" o "hubieren producido un perjuicio a los intereses del Estado". Las protestas internacionales y las divisiones en el gobierno y en el partido oficial provocaron que la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, descartara por el momento la discusión del proyecto.
De forma paralela el régimen chavista ha lanzado un periódico, El Correo del Orinoco, una reedición del histórico periódico creado en 1818 por Simón Bolívar, para defender la labor del gobierno: "está llamado a ocupar el sitial de los disparos gruesos y de ablandamiento del terreno enemigo, caracterizado por el terrorismo mediático", según Chávez.
El caso de Ecuador
Rafael Correa también tiene un historial de fuertes enfrentamientos con los medios de comunicación. Si la bestia negra de Chávez es Globovisión la de Correa en Teleamazonas y el diario El Universo.
Este pasado sábado el presidente ecuatoriano dijo claramente: "a mí no me tiembla la mano y pediré de acuerdo con la Ley, que definitivamente Teleamazonas sea clausurado, se les acabó la fiesta; ya verán la campaña de mañana, que seguimos con el ejemplo de Chávez y de Kirchner".
En un programa de esa emisora, dirigido por Jorge Ortiz, salió una grabación en la que se escuchaba al propio Correa admitir que conocía que la Constitución había sido modificada tras ser aprobada y a espaldas de la Asamblea Constituyente.
La respuesta de Correa no se hizo esperar: "claramente este tipejo de Jorge Ortiz y esta cloaca con antenas que se llama Teleamazonas, han violado los principios de ética y roto la Ley de Radiodifusión...El literal h -de la Ley de Radiodifusión- indica que está prohibido la reproducción de imágenes y audios grabados de forma clandestina y no autorizadas por parte de los involucrados..., de esta manera se afecta el derecho a la intimidad".
Correa también ordenó que TC Televisión, incautado por el Estado, retire del aire el programa reality show de Laura Bozzo. El presidente le dijo al director del canal en directo: "Carlos Coello, ahorita mismo me quitas esa porquería...". El gobierno de Rafael Correa se incautó en 2008 de 195 empresas del Grupo Isaías, entre ellas los medios TC Televisión y Gamavisión.
El caso de Argentina
Los últimos en unirse a esta ofensiva son los Kirchner en Argentina. La presidenta Cristina Kirchner envió el jueves pasado al Congreso el proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: "la libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión. La libertad de prensa no puede ser confundida con la libertad de los propietarios de la prensa".
Cristina Kirchner aseguró que el proyecto "va a poner a prueba a la democracia argentina (que) saldrá victoriosa": "cuidado que libertad de prensa no puede ser confundida con la libertad de los propietarios de la prensa. Derecho a la información significa el derecho a toda la información, no al ocultamiento de una parte de la información o a la distorsión o a la manipulación de una parte".
El Gobierno aumenta su capacidad interventora en los medios y su objetivo es dar un nuevo marco legal a todos los servicios de comunicación audiovisual. Además, busca la desconcentración de los medios existentes: limita el número de licencias de servicios abiertos (radio y TV) que una sola persona o grupo puede tener a nivel nacional y para la explotación de servicios de televisión por cable "en ningún caso la tenencia puede prestar más del 35% del total de abonados".
El envío del proyecto de ley ocurre en medio de las disputas entre los Kirchner y el Grupo Clarín que se remonta a 2007 pero que ha tomado un nuevo cariz tras decidir la Asociación del Fútbol Argentino, la AFA, suspender de forma unilateral el contrato que mantenía con la empresa Torneos y Competencias por los derechos de televisión de los partidos de fútbol de Primera División.
La AFA y el gobierno negociaron que el fútbol se transmita por televisión abierta, rompiendo un contrato de muchos años con TSC (Televisión Satelital Codificada, empresa compuesta en partes iguales por el Grupo Clarín y Torneos y Competencias). La Casa Rosada acordó entonces con la AFA que el Estado destinaría 400 millones de pesos para financiar la transmisión del fútbol en abierto por televisión. Infolatam, por Rogelio Núñez


