Honduras rompe relaciones diplomáticas con Argentina
El gobierno de facto de Roberto Micheletti rompió relaciones diplomáticas con Argentina a base del principio de estricta reciprocidad.
A partir de ahora, la relación diplomática se canalizará a través de la embajada de Israel en Argentina, asegura el comunicado de la Cancillería que responde así a la expulsión, el pasado 13 de agosto, de la embajadora de Honduras en Buenos Aires, Carmen Eleonora Ortez Williams, por haber apoyado el golpe de Estado en su país.
En cuanto al personal de la embajada argentina en Tegucigalpa, el comunicado asegura que "terminan sus funciones en Honduras" y se "les otorgará como base al principio de la estricta reciprocidad, igual trato, plazo y facilidades al que se conceda a los funcionarios (hondureños) acreditados en Argentina".
Israel es uno de los escasos países que mantiene relaciones con el Gobierno surgido del golpe de Estado del 28 de junio que depuso al presidente constitucional Manuel Zelaya.
La Cancillería hondureña afirmó que el Gobierno "conduce sus relaciones diplomáticas con base en los propósitos y principios normados por el Derecho Internacional" y "el del respeto a la soberanía e integridad territorial, la no injerencia en los asuntos internos".
El portavoz de la Cancillería hondureña, Milton Mateo, explicó que, a base del acuerdo, los hondureños que requieran hacer trámites en Argentina acudirán a la embajada de Israel y lo mismo los argentinos en Honduras. La embajada de Israel en Honduras es concurrente, con sede en Guatemala.
La Cancillería argentina, días atrás, había decidido que la relación diplomática con Honduras se canalizaría a través de la Embajada de Honduras en EE.UU.
El gobierno de facto había expulsado también a los diplomáticos de Venezuela en Honduras, pero estos desacataron la orden al no reconocer a su Ejecutivo.
Micheletti dijo que Honduras puede prescindir del comercio con los países de Unasur y ALBA, y agregó que el régimen quiere "des-
ligarse de las democracias entre comillas" que "oprimen a los pueblos".
Micheletti atribuyó el rechazo de la comunidad internacional al golpe de Estado a la "campaña mediática" del gobierno de Venezuela y ratificó la negativa al regreso al poder de Manuel Zelaya.


