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Lula se despega de un escándalo por corrupción

Domingo, 21 de junio de 2009 - 09:38 UTC

El presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, ayer tomó distancia de la crisis en el Congreso, salpicado por denuncias de corrupción, y dijo que los senadores deben resolver el problema sin participación del Ejecutivo.

Lo hizo tras conocerse una nueva denuncia contra José Sarney, presidente de la Cámara Alta y aliado del jefe de Estado.

 

La crisis del Senado no es mía, es del Senado" señaló el mandatario al referir al tema. Mientras tanto Sarney, principal acusado por supuestos ilícitos con recursos públicos, convocó a una conferencia de prensa en la que anunció la creación de una comisión investigadora y prometió "punir" a quien corresponda.

Lula había salido en respaldo del senador el miércoles pasado. Pero ayer, Lula dejó entender que sus palabras de apoyo a Sarney no implican quedar entrampado en las disputas internas del Congreso.

"Todos tienen más de 35 años de edad (en el Senado), ellos van a resolver el problema", aclaró.

Las desinteligencias en la Legislatura son observadas con atención desde el Palacio del Planalto, sede del Poder Ejecutivo, donde temen que el tema contamine las alianzas políticas de cara a los comicios presidenciales de 2010.

Lula repitió ayer su preocupación sobre el desgaste de la imagen del Congreso luego de decenas de denuncias de irregularidades publicadas en la prensa desde febrero, cuando Sarney asumió el comando del Senado.

"Es ésa la institución (Senado) aquello que debemos preservar, nadie tiene más interés que yo en eso", resumió Lula.

Fue el mismo día en que Sarney -presidente de Brasil entre 1985-1990)- se vio envuelto en un escándalo más de corrupción con la denuncia sobre el pago del salario al mayordomo de su hija, la también senadora y gobernadora de Maranhao, Roseana Sarney, por parte de la cámara alta. La edición digital del diario O Estado de Sao Paulo señaló que Amaury de Jesús Machado, de 51 años y conocido como "Secreta", recibe un salario mensual de 12.000 reales (unos 6.082 dólares) como asesor del Senado, pero que en realidad cumple las funciones de mayordomo de la residencia de la senadora Sarney en Brasilia.

A Sarney padre ya lo investigan por una serie de irregularidades en licitaciones y en la contrataciones de personal, incluso de familiares del propio ex mandatario. Agencias

Categorías: Política, Brasil.