Conspiración del spaghetti: Italia sanciona a fabricantes de pastas
La Autoridad Antimonopolio de Italia ha decidido sancionar a 26 empresas y a la Unión Industrial de Productores de Pasta italiana (UNIPI) con una multa total de unos 12,5 millones de euros por conformar un auténtico cártel de la pasta.
Entre las compañías sancionadas se encuentran Divella, Nestlé y Barilla, las cuales acaparan, según Antimonopolio, alrededor del 90% de la cuota del mercado de la pasta en Italia.
Esta decisión, de la que informó hoy la Autoridad Antimonopolio, llega después de una investigación que el órgano vigilante de la libre concurrencia de los mercados inició en octubre de 2007 y en la que se han analizado los vínculos entre una treintena de productoras de pasta entre 2006 y 2008.
Según Antimonopolio italiano, en esos dos años las empresas sancionadas desarrollaron "dos acuerdos restrictivos de la concurrencia" del mercado de la pasta en Italia, que propiciaron un aumento de los precios.
Desde mayo de 2006 hasta el mismo mes del año pasado, dice el vigilante de los mercados italianos, se ha registrado un incremento medio de los precios de venta a las distribuidoras de la pasta en Italia del 51,8% y del 36% en el caso del precio final.
El presidente del grupo Barilla, Guido Barilla, negó en un comunicado de prensa divulgado tras conocerse la decisión de la Autoridad Antimonopolio que su compañía haya participado en ningún tipo de acuerdo ilícito sobre la pasta.


