Lula da Silva cierra el año con homenaje a su madre y a los pobres
El presidente de Brasil Lula da Silva dijo este martes que los pobres de su país no irán a pagar la cuenta de la crisis financiera mundial y desafió a quienes pronostican el fin de su desempeño que cuenta con una aprobación ciudadana del 70%.
Lula de Silva hizo las declaraciones durante un acto público con sabor "nordestito" en que inauguró un parque con una escultura de su madre.
"Los pobres no pagarán la cuenta de la crisis en este país, no vamos a trabar la economía por la crisis, no queremos que los empresarios dejen de invertir", afirmó Lula da Silva en la inauguración de la primera etapa de un parque que lleva el nombre de su madre, Doña Lindu, el cual fue proyectado por el prestigioso arquitecto Oscar Niemeyer.
En el lugar fue inaugurado también el Memorial de los Retirados, un conjunto de esculturas realizadas por el artista plástico Abelardo da Hora, que representa a Doña Lindu y sus hijos.
La obra homenajea a las familias que, al igual que la del presidente, abandonan sus casas en la pobre región noreste para buscar oportunidades en el "sur rico" del país.
En su último compromiso oficial del año, Lula dijo que hay que gente que quiere "que la crisis reviente a Brasil", y que esa gente piensa: "Ahora la crisis va a agarrar a Lula, vamos a ver si continúa bien en las encuestas, ahora él se va a embromar".
"Esa gente que habla así o no me conoce o no conoce a los 'retirados' norestinos", aseveró.
"Es muy fácil escribir un artículo en una mesa tomando whisky. Lo difícil es estar con la lapicera en la mano (pensando) hago o no hago, firmo o no firmo", añadió el mandatario, que cierra 2008, un año "excepcional para Brasil" a su entender, con un índice histórico de aprobación popular del 70%.


